miércoles, 23 de mayo de 2007

Viejos Tiempos

Por Felipe Nicosia.


Primavera del 63.-

El pasado es un prólogo”. William Sakespeare.

Ese tarde del 22 de septiembre de 1963 era fría, los pocos grados penetraban nuestra ropa, un puñado de hinchas rojos subidos a la parte alta de la popular se arracimaban para soportar el viento frió, que filtraban los tablones de la popular visitante de Atlanta.


Veníamos de sufrir el 4 a 0 contra racing, esperábamos la aparición del rojo en aquel día gris, mientras gritaba “¡¡chuenga, chuenga!!” el vendedor de trozos de caramelos caseros, sin papel. Mi viejo mirándolo le dijo:
-Dame por un peso -mientras por lo bajo me espetaba- ¿sabes quien es?, es el “mono Gatica” el famoso boxeador- y en voz alta continuo diciendo- y este no miente, porque es hincha de independiente- mientras soltaba una sonrisa, y el Mono festejaba diciendo "hoy ganamos" mientras mostraba una gran risotada.-

Salieron los rojos a la cancha formando con Santoro, Navarro y Decaria; Ferreiro, Rolan y Maldonado; Vazquez, Mura, Conigliaro, Rodríguez y Savoy.

Luego vinieron las atajadas, de palo a palo de ese pibe flaquito, todo vestido de negro con un numero l blanco en la espalda, los goles iban a llegar después de los 30 minutos en el segundo tiempo de Mario Rodríguez y Conigliaro. El partido se gano.... dos a cero. El frió ambiente se fue transformando en cálida tarde de alegría, mientras saltábamos cantando con toda la voz en cuello:“...Porque este año, de Avellaneda... de avellaneda...Salió el nuevo campeón....
Luego vendrían los sucesivos triunfos y el segundo campeonato que disfrute en el bendito y feliz año 1963.

Otoño del 2007.-

“¡Ah, qué grande es el mundo a la luz de las lámparas! ¡y qué pequeño es a los ojos del recuerdo!”
Charles Baudelaire.

Hoy al ver a Santoro en el banco, los falshes del recuerdo hacen que al cerrar mis ojos vea al viejo, siempre serio, siempre a mi lado. Lamentablemente ya no esta, partió hacia el más allá pocos años después cuando aún yo era un muchacho. El fue el cimentador de esta fiebre del rojo, que hoy me conmueve.

Por eso quiero compartir las anécdotas de mi viejo con todos ustedes.
A través de sus relatos, aprendí este noble oficio de hincha incondicional del diablo. Sus palabras todavía resuenan en mis oídos, sobre los héroes de su adolescencia y juventud.
Así comenzare con la primera:

Los años veinte del rojo.-

“El tiempo es el mejor antologista, o el único, tal vez...”
Jorge Luis Borges.

Mi padre se quedo tempranamente sin su mamá a los seis años, ella falleció a los veintiséis años de tuberculosis ( fatal mal de la época), y debido a que mi abuelo siciliano poseía una empresa de pinturas y trabajaban en obras casi todos los días, incluso los domingos, un vecino seguidor del rojo, se ofreció para entretenerlo llevándolo a la cancha de Independiente, todos los fines de semana.

Así aprendió el primer estribillo, con el campeonato de 1922.

El objetivo de un buen general no es la lucha, sino la victoria. Ha luchado lo suficiente si alcanza la victoria.” Fernando Álvarez De Toledo Alba.-

“Si, si, señores...
yo soy del rojo...
yo soy del rojo de corazón...
Porque este año, de Avellaneda... de Avellaneda...
Salió el nuevo campeón....”

En el año 1924 independiente salía campeón, vio la trilogía copera de los años 1924, 1925 y 1926, este ultimo con once años. Recuerda que el viejo estadio de madera se había prendido fuego, y que Racing había prestado sin cargo la suya.

En esa época el equipo rojo contaba con un jugador de extraordinario talento, que a pesar de la corta edad de mi padre lo maravillaba, el “Mumo” Orsi, que luego se iría a la juventus de Italia del 30 al 35 donde saldría campeón y luego con la selección italiana en 1934 donde se coronaría campeón del mundo.
Recordaba el gol que había hecho Orsi contra Lanus, después de una gran jugada, y que con otros dos goles de Seoane (a quien llamaban la "chancha") otro jugador muy habilidoso, lograron el Campeonato, pero elogiaba a la magnifica delantera que conformaba el equipo.

Las apiladas famosas de Orsi la sufrieron varios equipos, tanto de la argentina como europeos que jugaron amistosos en el país. El equipo de Avellaneda que salió campeón en la era amateur formaba con: Isusi; Ferro y Ucar; José Pérez, Chiarella y Scoffano; Canaveri, Lalin, Rabaschino, Seoane y Orsi. En el año 26 salió campeón invictos con el siguiente equipo: Pérez, Debuglio, Uccar, Isusi, Ronzoni y Chiarella, Canaveri, Lalin, Ravaschino, Seoane y Orsi.

Orsi estuvo en el rojo del año 1920 a 1929, y salió campeón en el 1922 y 1926 con Independiente.-

Mi padre recordaba que Seoane y Orsi fueron una pareja excepcional en los años veinte. Asimismo todos iban a Avellaneda en esa época, no solo hinchas del Rojo, para ver el equipo sensación de 1926. Campeón e invicto.

Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.” Confucio.

La construcción del nuevo estadio producía una gran atracción, y la visera era vista como algo peligroso, se pensaban que cuando sacaran los armazones de madera se iba a caer.- Pero no se vino abajo y se subieron a la misma cientos de hinchas del Rojo el día inaugural, el 4 de marzo de 1928, era el primer estadio de Sudamérica de Cemento (el segundo en el Mundo). Se debe tener en cuenta que en esa época mi padre iba a la cancha de Huracán y se sentaba en los peldaños de tierra, ya que la cancha estaba en un pozo .

Éramos los precursores del progreso.


* datos y fotos obtenidos de Historia de Independiente de 1904 A 1987 .-R.R.EDICIONES S.R.L.



Felipe Nicosia

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicitaciones Felipe, por otra pequeña gran obra, sencilla, informativa y conmovedora. Me imagino que tendrá más capítulos... un abrazo y que sigan los éxitos.

Anónimo dijo...

Felipe, un capo !!.
Tanto tu entrega anterior como esta, me hicieron retroceder a esa época de gloria y de allí, a los recuerdos más lindos de mi infancia, hubo nada más que un pequeño paso.
Lástima que al volver a ver la realidad, choco con este presente tan problemático.
Pero bueh, que le vamos a hacer. Yo sigo convencido de que es cierto eso de que "Dios proveerá".
El Rojo fue y es demasiado grande para estar pasando por este limbo futbolístico e institucional.
Lo único que falta es que de una vez por todas, todos los involucrados, nos pongamos a la altura de las circunstancias.
Felicitaciones nuevamente y demás está decirte que soy otro de los que está esperando ansioso nuevas entregas.

Vanderniken

Anónimo dijo...

Felipe, me dejaste con las ganas de "más"...
¿Vos sos consciente de que a estas cosas que mamaste, si no las dejás escritas se las morfa el Tiempo?

Me encantó, porque lo que contabas de tu viejo se parecía mucho a lo que me contaba mi abuelo, que era del Globo.
Me corrió frío cuando contaste que nuestra cancha se había incendiado y que Racing alquiló la suya sin cargo. Eran épocas en que muchas familias no salían de Avellaneda, porque iban a la cancha a ver, alternativamente, a uno u otro...

En fin, "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió" dice Joaquín Sabina; por lo tanto, no pretendo que nuestra juventud se embelese ante los recuerdos de una sociedad que no vivieron ni vivirán. Pero sería más humano para Ellos revivir "el espíritu" deportivo de lo social; así, entre los escombros, quizás encuentren el saborcito del verbo más lindo que inventó el Hombre: jugar.

Gracias por la magia de tus evocaciones, que nos meten en El Túnel del Tiempo de nuestra infancia y la de nuestros mayores.

Un abrazo

Fabio