miércoles, 2 de abril de 2008

Lo bueno, lo malo y lo feo vs Huracán + "Haciendo Historia".

Buenas noches amigos y amigas del foro y bienvenidos (perdón por la tardanza no deseada) a una nueva entrega de LO BUENO, LO MALO Y LO FEO, el topic más audaz, detallista, polémico y observador de InfiernoRojo.com, esta vez en una edición especial recargada para Paladar Rojo y para un encuentro clave: vs. Huracán, el primer partido post Troglio y el primero con el retorno de Santoro. Las sensaciones son agridulces, se pudo pero no se quiso, se quiso pero no se pudo. ¿Qué futuro nos espera? ¿Y qué mejor partido que este para expresarse y debatir a fondo? Como siempre están invitados a participar aportando comentarios, notas, críticas, palos, flores y todo aquello que deseen, dado que este topic se arma con el aporte de todos. Gracias y vamos que largamos…
LO BUENO

+ Tener de regreso a Santoro. Un personaje que siempre ha dejado sangre, sudor y alma para el Rojo siempre es bienvenido. Él se considera más “un soldado” que “un bombero” de Independiente, pero en el fondo poco importa: como ambos, cumple con su deber arriesgándolo todo. Y eso siempre se aprecia.

+ Los últimos 20 minutos. Quince, pónganle. Pero fue justo un poquito antes de e inmediatamente tras el gol (mal) anulado a Gioda. Independiente mostró que a despecho de ausencias y de cambios de DT o de planteos, es capaz de tomar el volante del partido y ser protagonista. No brilló pero recuperó la pelota, se armó mejor y tuvo ocasiones para liquidarlo. Lástima que el despertador sonó tarde… pero más vale tarde que nunca.

+ Las situaciones de gol. Dos del Rolfi contando el cabezazo casi casi, la tapada de Barovero a Denis del final, la de Oyola previa al gol de Gioda, el gol de Gioda, una de Ledesma que se fue por arriba, dos de Fredes y Pusineri en el primer tiempo… si jugando tan poco pudimos arrimar peligro, es otra cosa para el rescate.

+ Assmann. Un tiro libre de Sánchez y un cabezazo letal de Nieto figuran entre sus mejores hazañas. Pero tuvo varias en este partido donde fue figura. Sereno, sobrio, veloz de reflejos, mejor en los saques, cada vez más asentado en el arco: el pato que tuvo que pagar en el torneo anterior por su falta de experiencia parece que empieza a dar resultado.

+ Pusineri. Una alegría verlo en tan buen nivel. Atento, más rápido en sus desplazamientos, luchador, hizo pesar su experiencia y mientras el físico le respondió fue uno de los más criteriosos del equipo.

+ Fredes. Nunca me termina de gustar pero lo de este partido fue para la esperanza. Tras el duro golpe que le aplicara Barrientos, se le aclaró la cabeza y fue más efectivo con los pases, colaboró en crear situaciones y hasta tuvo una propia. Fue importante en la levantada.



LO MALO

+ La primera media hora del primer y del segundo tiempo. Decir “horrible” es poco. Independiente fue superado a base de actitud por un Huracán mediocre cuyo único mérito fue salir a buscar el partido con argumentos sencillos pero irrebatibles. En dichos lapsos, vimos al medio superado, el ataque anulado, la defensa apurada. Casi no hubo situaciones de gol y si las hubo fueron de casualidad: faltaron ideas para romper el cerco pero también faltó decisión para confiar en las propias fuerzas. En fin: uno no se da la cabeza contra la pared porque más o menos así empezó el otro ciclo de Santoro, pero que los ojos (y el paladar negro) duelen… duelen.

+ La cuestión de la actitud. Si el equipo quiere pero no puede o puede pero no quiere es un tema eterno desde hace varios años, y el ex equipo de Troglio, actual de Santoro, no es la excepción. Más allá de este punto que da para un análisis profundo, el tema es que se regalaron tres cuartos del partido, y eso no sólo es feo de ver sino descorazonador. Más todavía cuando el equipo demuestra que puede, en los últimos 15’. ¿Por qué ceder el protagonismo? ¿Por qué tienen tan poca fe en sí mismos estos jugadores? Misterio… y sufrimiento.


+ Quedarnos con las ganas de ver al Patito. Mareque reemplazó a un alicaído DiGregorio y Calello a un cansado Pusineri: cuando se lesionó Matheu el tercer cambio fue obligado. Pero tampoco hubo muchas ganas que digamos de poner al potencial destrabador de este partido… Habrá que armarse de muuuuucha paciencia.

+ El gol anulado a Gioda. Foul no fue, mano tampoco, offside menos. Grosso error del árbitro. Incluso a pesar de las fallas se pudo haber ganado con esto porque a partir de ahí Huracán se quedó, como si le hubieran marcado en serio.

+ Ledesma. Ver Copa De Plomo.

+ Di Gregorio. Muchos nervios, poca marca, tremendas imprecisiones. Fue bien reemplazado por el mucho más sólido Mareque.



LO FEO

+ La sensación de ver todos los torneos la misma película. Contratamos un DT, le va más o menos bien, se hace una campaña pasable, llega el receso y al siguiente torneo se viene todo abajo inexplicablemente, se echa al DT y luego se llama a Santoro y se le reclama que el equipo tiene poca audacia pero se aplauden los resultados y se le reconocen abundantes méritos mientras se busca otro DT, etc. etc. etc. Por supuesto, nunca hay un final feliz sino abierto, para que haya un nuevo episodio. Ni en las nueve películas de “Viernes 13” se repitió tanto una misma fórmula…

+ La sensación de que el equipo ya no puede pelear por nada. Eso y no otra cosa reforzó el partido contra Huracán. Ganará algunos partidos, empatará otros tantos, posiblemente pierda algunos (cruz diablo), pero estamos lejos de entrar a alguna copa y ni hablar de pelear por el torneo, salvo que haya alguna especie de milagro.

+ La cantidad de amarillas y rojas. Ledesma se hace echar como un gilipollas, DiGregorio y Fredes no le andan lejos, Calello juega por el artículo 225, hay otros tantos en capilla… muchachos, a controlarse.

+ Las lesiones. Machín, Herrón, Grisales, ahora Matheu. Y digamos que Fredes se salvó de alguna peor. Más allá de las preferencias personales, no sobran jugadores y la formación titular no se puede mantener ni queriendo. Mala racha.

+ La novela de Totono. Que los viajes, que los pasajes, que la habilitación, que el pase, que si se va Troglio yo también, que nunca dije eso, que la lesión con Honduras que no le permitirá jugar contra Colón… Totono, media pila por favorrrrrr…

+ La bronca constante. Los reclamos de la gente se entienden, pero seguir pegándole al cadáver ya declarado cadáver porque justamente es un cadáver no es el mejor camino para alentar siquiera una esperanza de que se levante y ande.



LOS NUMEROS

+ 17º partido invicto consecutivo de Santoro al frente del equipo. Fueron 10 reemplazando a Burruchaga y otro tanto a Menotti, de los cuales perdió el tercero (vs. Colón, 2-3, Cl. 2005). En sus últimas tres etapas como DT del Rojo, incluyendo la actual, sus números son elocuentes: 21 PJ, 8 PG, 11 PE, 1 PP, con un 55, 55 % de efectividad. Se marcaron 30 goles (1,42 por partido) y se recibieron 18 (0,85). Los goleadores de sus equipos fueron Frutos con 5 y Montenegro con 4.

+ 2º partido con la valla invicta en lo que va del torneo. El anterior fue contra Arg. Jrs, 2-0 en la 4º fecha.

+ 29º empate oficial contra Huracán, con 69 victorias y 42 derrotas. Independiente habia ganado los ultimos 3 partidos oficiales.

+ 10º partido sin ganar como visitantes. 5 empates y 5 caídas marcan la racha negra. La última victoria fue contra Colón, 3-1 en el torneo anterior.





MINUTO DE ESPLENDOR

+ Minuto 30 del ST. Tras el gol anulado a Gioda, Independiente no sólo se pareció a un equipo de fútbol sino a un equipo protagonista. Jugadas de gol, algo de juego asociado, anticipo y marca; lo más importante, se recobró el dominio de la situación.



MINUTO DE TERROR

+ 1’ ST: De Federico se pierde un gol increíble ante la confusión de la defensa Roja y un Assmann ya vencido. Pánico en su estado más puro.



COPA DE ORO

Assman: De oro 24K con diamantes y bien lustradita. Confirmó que está haciendo un buen torneo a fuerza de atajadas formidables y sobriedad garantizada. Un merecido aplauso para alguien que supo resurgir de sus propias cenizas.



COPA DE PLOMO

+ Ledesma: Lento, torpe, poco claro con la pelota, parece cargar con la maldición que el puesto de 5 le depara a quienes se atrevan a ocuparlo. Tuvo una buena situación para marcar que desperdició y su expulsión (merecida porque pegó innecesariamente de atrás) fue un inevitable corolario para sus abundantes fallas.



COPA DE ORTO

+ Ubeda. Si el árbitro hubiera cobrado el gol válido de Gioda, en estos momentos estaría llorando como de costumbre y no fanfarroneando ante los medios con declaraciones tipo “esperaba que fueran un poco más agresivos”. Guarda Claudito, no te agrandés que el tarro a veces se destapa…



LAS DUDAS

+ Ya que se terminó llamando a Santoro de nuevo para que otra vez apague el incendio, ¿no hubiera sido mejor y más sensato darle la misma confianza que se le tiene ahora al inicio del torneo anterior, en vez de llamar al ahora defenestrado Troglio?

+ ¿Tanta fe se le tuvo a DiGregorio para ponerlo de titular y tan poca para terminar reemplazándolo en el entretiempo, regalando un cambio?

+ Faltaba poco y la jugada era sobre un lateral, lejos del arco. ¿Era necesario que Ledesma pateara de atrás al de Huracán para hacerse echar tan estúpidamente?

+ ¿Cómo diablos formará el mediocampo ante Colón, con tanto lesionado y/o expulsado?

+ ¿Cuántos partidos conseguirá jugar Grisales de aquí al fin del torneo?

+ ¿Por qué es tan difícil poner al Patito Rodríguez? ¿No lo quieren apurar o no le tienen fe?

+ ¿Qué es lo que hace falta para que el equipo se ponga las pilas? Porque se las puso, pero en el último cuarto de hora. ¿Por qué regalar tanto tiempo?

+ Jugando así, ¿llegaremos a los 25 puntos?



LA CERTEZA

+ Santoro arma sus equipos de atrás para adelante, eso es sabido. No es de esperar que los mismos nos regalen grandes espectáculos sino convenientes resultados, eso es no menos sabido. Putear a este equipo que juega con el planteo planteado por Santoro y no putear a Santoro es, siguiendo este razonamiento, contradictorio. Y si no vamos a putear ni locos a Santoro porque entendemos que pone el hombro para hacer lo que mejor sabe con su mejor esfuerzo, entonces tampoco corresponde putear al equipo que está tratando de salir del pozo a pesar de sus deficiencias. Reclamar sí, pero con criterio. La ansiedad a nada bueno conduce: vean si no el ejemplo de los vecinos.


Akai Oni.

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HACIENDO HISTORIA (por Pedrote).

Desde hace unos meses, en ESPN, están dando un programa llamado “RIVALIDADES DEL FUTBOL”, que consta de varios capítulos sobre distintos clásicos entre clubes, de todo el mundo.

En uno de ellos, el de Arsenal y Tottenham, el actual arquero del segundo de estos equipos, Paul Robinson (también arquero de la selección de Inglaterra) habla sobre la presión que ejerce sobre los actuales jugadores, la historia del club (primer equipo británico en ganar un trofeo a nivel continental), y el triunfante presente de sus rivales. Robinson dice que la historia está, pero que no es otra cosa, y dice algo que me llamó mucho la atención. Dijo que el y sus compañeros tienen que preocuparse por respetar al club donde están “creando historia por ellos mismos” y no viviendo de la historia pasada.

No es textual como lo dijo, pero es el significado que interpreté.


Esta idea de “CREAR HISTORIA” si bien inconscientemente todos la tenemos presente, al menos a mí, es la primera vez que me viene así presentada, como para intentar decir algo al respecto.
Y al respecto pienso, ¿hace cuánto que no tenemos dirigentes, técnicos y jugadores que vengan a crear historia, en vez de repetir una y otra vez, la historia de que “Independiente es un club grande que tiene que pelear arriba”, y casi siempre terminan naufragando en la mediocridad?.


También pienso que crear historia no es para cualquiera. Es para algunos. Sin embargo durante décadas, esos pocos que podían crear historia, mayormente estuvieron con nosotros. Aunque acá es dónde quiero detenerme: Hoy por hoy Independiente ofrece a los que pueden crear historia las mismas condiciones laborales y materiales, incluso hasta mejores, que los demás equipos del país. Sin embargo, y me parece que por acá pasa parte del asunto, ya no ofrece condiciones simbólicas, que hagan que un tipo que quiera crear historia, nos prefiera por sobre los demás.


Referido a esto, y haciendo un breve repaso del desarrollo histórico del club, jugar en Independiente en las décadas del 0 y del 10, era jugar en el club rebelde, en el políticamente incorrecto de la ciudad y de la liga; jugar en la del 20 era lo anterior, más el incipiente hecho de jugar con los mejores jugadores del país, los más agresivos y exitosos; en las décadas del 30, 40 y 50, era jugar con los que mejor y más lindo jugaban, independientemente del resultado; en la década del 60 (navarro, silveira y rolan mediante) era jugar en el equipo más ganador que había; en las décadas del 70 y del 80 era jugar en el mejor de América y del Mundo (como rezaba la canción), y en la década del 90, al menos en gran parte de ella, fue jugar en INDEPENDIENTE. Hoy ¿qué es jugar en Independiente?.


Acá aparece algo que no me queda claro, y creo que a quienes les debería quedar claro, tampoco les queda. Desde hace varios años, jugar en Independiente es lo mismo que jugar en cualquier otro lugar. Para un pibe que tiene que elegir donde probarse, para el que con un campeonato en primera le auguran futuro de crack, para el jugador hecho y curtido en el fútbol profesional, y para tantos otros casos, Independiente es lo mismo que cualquier otro club. Sin embargo nuestra historia así no lo entiende, y nosotros tampoco. Creo que esta cuestión de “crear historia” es lo suficientemente importante como para discutir cómo logramos que el actual Independiente pueda crear historia respetando al pasado, pero sin estancarse en el.

Pedrote

martes, 11 de marzo de 2008

Lo Bueno, Lo Malo y Lo Feo de Independiente-Boca Jrs.


Por Akai Oni.

Bienvenidos todos y todas a esta nueva edición de LO BUENO, LO MALO Y LO FEO, esta vez en un nuevo domicilio pero con la misma entrega y espíritu crítico de siempre. Esta vez con un empate ante Boca al cual la palabra "polémico" le queda chica, dada la polvareda que levantó una vez finalizado. Van mis observaciones pero como es habitual los invito a leer y aportar detalles, comentarios, observaciones, palos, críticas, flores y opiniones de todo tipo y factor. Gracias por acompañar y adelante, que allá vamossss...

LO BUENO

+ Los primeros 20 minutos. Independiente se pareció a un equipo de fútbol: sin gran brillo pero con actitud, orden y determinación, olvidándose de la mufa con el rival y la condición de visitante que lo tiene a maltraer, se plantó a devolver golpe por golpe y generó la ilusión de que asumiría el rol de protagonista durante todo el partido. Un arquero seguro, una defensa más que sólida, solidaria, un medio muy combativo y un ataque voluntarioso. Pero sobre todo, vimos asomar una puntita de la actitud que reclamamos siempre.

+ Assmann. Seguro de manos, decidido, concentrado en todo el partido, se volvió la figura por las tapadas del final aunque anduvo bien todo el partido, de abajo y de arriba. En el gol pareció algo estático pero la verdad es que el tiro de Riquelme fue inapelable. Buen partido en un torneo suyo donde parece haber ganado aplomo y experiencia.

+ Montenegro. En pocas palabras, casi todo el fútbol y las situaciones que tuvo Independiente pasaron por sus pies y hasta su cabeza. No encontró eco en sus compañeros pero nunca se achicó.

+ Machín. No se rindió ni cuando las papas quemaron en serio. Luchó, corrió, marcó bien, se asoció correctamente con el Rolfi y ganó seguido por su sector (hasta que lo empezaron a marcar de a dos), generando el error del gol. Le faltó precisión en los pases y seguro, le falta técnica, pero lo suyo fue aceptable.

+ Pusineri. Poquito pero con mucho criterio, tuvo una guapeada entrando al área que cerca estuvo de terminar en gol.

+ Crear situaciones de gol. Llegamos con peligro real unas seis o siete veces, lo cual –dados los lapsos de conformismo que muestra el equipo- no es poco. Pelota parada, cabezazos, tiros de media distancia, jugadas armadas: hubo variantes.

+ Romper la racha de derrotas. Que no es lo mismo que "no perder". La mano con Boca viene mal en el historial y es de esperar que este sea el punto de partida para frenar la caída.

+ No perder de visitantes. En este torneo se perdió en las dos visitas anteriores, lo cual marca una tendencia: afuera siempre nos cuesta el triple. Esta vez se jugó en una cancha brava y tomando en cuenta los pronósticos previos, no haber perdido cuenta como positivo.

LO MALO

- No animarse a ganar. Pocas veces vamos a tener un rival tan ganable como el Boca de ayer, cansado por el trajín de la copa, sin varias de sus figuras titulares, con un hombre menos y conmovido por el gol en contra. Independiente empezó bien y luego tuvo un lógico bajón por el repunte de rival, pero la expulsión de Paletta debió haberse aprovechado para ganar y no para intentar el cierre del resultado. Independiente eligió no arriesgar y eso lo pagó carísimo, en el tan idolatrado resultado y en especial en la relación con sus propios seguidores. Se pueden tolerar errores o intentos fallidos, fracasos inclusive, pero no la falta de ganas de intentarlo.

- La mala suerte y/o torpeza a la hora de definir. Por supuesto que ambos equipos se perdieron goles, pero en lo que a Independiente se refiere, si hubiera entrado el cabezazo de Fredes o alguno de los tiros de Montenegro luego del gol quién sabe qué hubiera pasado. Caranta tuvo su mérito pero no por nada tenemos cinco goles menos que en el torneo anterior.

- La inconexión entre los generadores de fútbol. Grisales y el Rolfi juegan demasiado lejos uno de otro, lo cual equivale a decir que Denis termina aislado. Machín hace lo que puede pero no es el indicado para resolver este problema, que ya se vio en el partido anterior.

- Fredes y Oyola. Los dos pelean por un puesto pero nunca terminan de convencer. Fredes tiene un partido bueno y otro malo, Oyola es más constante en su nivel (bajo). Como fuere, ambos decepcionan más de lo que alegran.

- Sosa. Embarullado, torpe, se fastidia por nada, no aporta nada. Así no lo van a vender ni a Nepal.

- Seguir sin ganar un clásico. Racing aparte (y ojo que van dos empates seguidos), pareciera que no le podemos ganar a nadie en un enfrentamiento clásico, ni a los grandes (Boca, San Lorenzo, River), ni a los proto-grandes (Vélez, Estudiantes). La situación ya cansa…

- Seguir sin ganar en la bombonera. Siempre fue una cancha difícil, pero no obstante siempre se fue con posibilidades o con el espíritu en alto. Pareciera que desde el inicio de esta década nos hubiera caído encima una maldición de efectos inaguantables.

- Baldassi. Mal especialmente en el tema disciplinario. Repartió amarillas como caramelos en un intento vano de imponer respeto y como consecuencia, la línea de 4 de Independiente salió más paralizada de lo habitual al segundo tiempo. Falló mal para ambos lados. La roja a Paletta fue uno de sus pocos aciertos.

- Las amarillas. Demasiadas, algunas por estupideces ajenas y otras por propias. Sin ir más lejos, por este detalle Mareque se pierde el partido que viene.

LO FEO

- Los diez primeros minutos del segundo tiempo. Qué digo feos: horribles. Espantosos. Irritantes. Demoledores. Pavorosos. Los de Boca parecían diez superhombres, los de Independiente parecían diez muñecos de metegol. ¿Qué pasó? ¿Qué se habló en el vestuario? ¿Acaso Troglio les dijo "salgan a esperar a Boca, regalen la pelota y la cancha, síganlo a Riquelme bien de atrás, olvídense de jugar y ni hablar de ir al frente, pongan cara de susto y récenle una novena a San Expedito o al santo de su preferencia que así lo ganamos seguro"? Porque esa y no otra es la impresión que dejó el equipo. Cuando más hubiera debido ir al frente, o cuando menos plantarse con personalidad en la cancha, menos demostró ser capaz de hacerlo. Sin palabras.

- La pobreza de ambiciones. Quien suscribe cree que a esta altura está claro que la falla no estuvo tanto en lo futbolístico sino en la respuesta anímica y las aspiraciones del equipo: si se tiene todo para ganar –arriesgando- y se va a menos… es tristísimo. La amarilla a Herrón por hacer tiempo, las declaraciones conformistas de Troglio, lo poco que duró la actitud ganadora del comienzo, la incapacidad clara de aprovechar el hombre de más, todos síntomas de una enfermedad de base que de seguir así, conduce a la peor muerte: aquella sin pena ni gloria.

- La patada de Paletta. Plancha de estilo clásico, bestialidad con firma propia. Grisales se fue de la cancha con una distension de ligamentos. Por TV aseguraban que Paletta "no lo toca". Se fue muy bien expulsado en uno de los pocos aciertos de Baldassi.

- Sebastian Vignolo. Insufrible al máximo. Todo el partido alentando a Boca, pidiendo el primer gol, el empate o la liquidación del partido cada vez que la pelota cruzaba la mitad de cancha, botoneando todos los errores de Independiente y ensalzando la menor virtud del local; su primera declaración una vez concluido el encuentro fue "Sras. y sres., Independiente sigue sin poder ganar en la Bombonera", y que "la figura del partido fue todo Boca, por su espectacular entrega". Le faltó tiempo para elogiar a gusto al equipo bienamado de los dueños del circo futbolístico. Si por la plata baila el mono… este no baja de King Kong.

- El carnaval de la prensa pro-bostera. Es conocida la admirable capacidad para hacer montañas de granos de arena que tiene esta gente, especialmente a la hora de alabar al equipo que les da de comer: no se le escatimaron elogios, como si en vez de un equipo digno estuvieramos ante la encarnación viviente de los dioses del olimpo. Asimismo, no es menos asombrosa la capacidad para defenestrar al rival que se atreve a no perder: de los medios y no de otro lado sale el concepto de que Independiente es un equipo chico, degradado e inmerecedor del honor de jugar ante Boca, para quien reclaman todos los titulos, apodos y honores que siempre le pertenecieron al Rojo: rey de copas, orgullo nacional... Los medios, con el Olé a la cabeza, se relamen ante nuestra bronca: piden la cabeza del DT, van a buscar al Bocha y a todo ídolo del club para que se sume al desprecio (haciéndoles el juego y reafirmando así el concepto de que Independiente es un club en total decadencia), no se privan de hacer opinar incluso al bueno de Moyano, hablan de caos, de vergüenza y de desastre y hacen diez veces peor el mal momento que se vive, tal y como lo haria la Pronto con una pelea de vedettes.

Volviendo a los medios, lo de Vignolo es patético, pero el título de tapa de Olé ("Perdonalos Bochini"), la nota de Claudio Mauri en La Nacion
(http://www.lanacion.com.ar/coberturaespecial/clausura/nota.asp?nota_id=994348)
o Diego Cutuli en Cronica (http://www.cronica.com.ar/article/articleview/1205122847/1/20/)
o Gabriel Fernández en Diario Popular (http://www.popularonline.com.ar/nota.php?Nota=149575&fechaEdicion=2008-03-10%2000:00:00)
o Vicente Muglia en Olé ( http://www.ole.clarin.com/notas/2008/03/10/futbollocal/01625174.html)
no sólo son verdaderas obras maestras de la chupada de medias, sino también una forma arrastrada de hacer ganar a Boca aún cuando no gana.

- Festejar a lo loco los goles en contra. Queda feo en cualquier equipo y en cualquier partido.

- El cantito de "Hijos nuestros". Que nos lo dedique la bosta es una pena grandísima.

- La historia con los visitantes. Que siga la retaceada de entradas y que se siga sin poder ir a alentar a nuestro equipo sigue siendo una vergüenza.

- Nuestra propia desesperanza y bronca. La gente, con la cabeza en llamas por el fiasco del partido + la estudiada acumulación de palos que aportan los medios, suma más nervios y desesperación a lo que a fin de cuentas sólo fue un pálido empate. Mucho peor fue el 0-0 del equipo de Chiche Sosa (con el cual empezó toda esta historia de "equipo chico) y en ese momento ni los medios ni los hinchas se lo tomaron tan a la tremenda... si se tiene que ir alguien (jugadores, DT o -por que no- dirigentes) se irá cuando le toque: en nada ayuda a la situación ir a patotear a los jugadores, colgarles banderas o chillar como histéricas. Que el corazón caliente de hinchas no nos nuble la visión de la realidad: hoy por hoy Independiente no está a la altura de los grandes logros de su historia y no se puede pretender que gane solamente con su historia y su prestigio. Para que esto se revierta, hay que asumir las cosas como son y no contagiar nervios que nada aportan.

LOS NUMEROS

12 años sin ganar en la bombonera.
Bonus: 4 desde la ultima victoria de locales.
2 goles en contra a favor en lo que va del torneo. Curiosamente, no habiamos tenido un gol en contra a favor por lo menos en los tres torneos anteriores.

6 amarillas recibidas. Toda la defensa + Machín & Herrón. Casi un record.

5° empate oficial en la era Troglio, con 10 victorias y 9 derrotas. 48,61 % de eficacia en su campaña.

10 puntos en los últimos 10 partidos de Independiente, con el 33, 33 % de eficacia. No se sale del pozo.

MINUTO DE ESPLENDOR

6' PT.
Independiente venía jugando mejor, cuando un brillante pase del Rolfi fue bien aprovechado por Machín, quien metió un centro bajo que el paraguayo Cáceres desafortunadamente (para él) convirtió en gol. Parecía que el camino se abría para cambiar la historia reciente.

MINUTO DE TERROR

36' ST. Riquelme lo deja solo a Palacio, este descoloca a Assmann y con el arco vencido... la tira afuera. Sí, todavía los tenemos en la garganta.

COPA DE ORO

+ Assmann:
Apareció cuando tenía que hacerlo y resultó clave para que el partido no terminara en derrota.

COPA DE PLOMO

+ Sosa.
Cero al as, tal como desde hace varios partidos. De cerca lo siguieron Oyola y Fredes, pero lo suyo fue aún más penoso.

Hasta aquí llegamos. Ahora les toca mover a ustedes... gracias de nuevo por estar y nos leemos mas tarde.
Akai Oni.